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No firmes el acta de recepción sin saber esto

Una vez firmada el acta de recepción de la vivienda, se entiende que el comprador acepta el inmueble en las condiciones en que se entrega. Esto implica que usted declara haber revisado la propiedad y que, salvo los defectos que dejó por escrito en dicha acta, recibe la vivienda conforme.

Desde ese momento, la inmobiliaria queda obligada únicamente a responder por fallas que correspondan a problemas de construcción, mala calidad de materiales o deficiencias de ejecución. En cambio, cualquier desperfecto de terminación que no haya sido anotado en el acta se presume aceptado por usted, por lo que la inmobiliaria no está obligada a repararlo posteriormente.

Por eso es fundamental revisar detalladamente la vivienda antes de firmar: puertas, ventanas, pisos, muros, enchufes, artefactos sanitarios, pintura, cerámicas, funcionamiento de llaves, entre otros. Todo lo que no quede registrado en el acta se considera que no generaba inconvenientes al momento de la recepción.